CLASE: Mes de Febrero 2016.

LA ABUNDANCIA DE DIOS

 A través de las edades, nosotros podemos arribar  con toda confianza  a una muy clara y definitiva conclusión, que Dios es el Dios de la abundancia y la prosperidad y en particular es su deseo ver a su pueblo entrar en su provisión y deseo para ellos.Estas semanas estaremos estudiando a la Luz de la palabra “La Abundancia de Dios”

 

Primera Semana

REVELACION DE LA ABUNDANCIA DE DIOS            

La exposición de tus palabras alumbra;hace entender a los sencillos.Salmo 119:130

La palabra de Dios trae luz de como podemos escudriñar en las escrituras del Génesis al Apocalipsis, la luz de la verdad como Dios revela su abundancia, su provisión, y su deseo y habilidad para asegurarse de que su pueblo entre en ella.

 

Segunda Semana

EL PLAN Y EL SUENO DE DIOS

A medida que nos movemos en el tiempo de Moisés, vemos al pueblo de Dios (y los descendientes de Abraham) entrar en el plan y el sueño que Dios reveló a Abraham (Exodo 1:7) – aún cuando ellos todavía estuvieran en cautiverio.  Así como a Adán le fue dada una grande y plena heredad – A Moisés le es dada la misma meta establecida antes que él de una tierra de abundancia (Exodo 3:8), así como le había sido dada a Abraham (Génesis 12:6-7).

 

Tercera Semana

SABIDURIA ,RIQUEZAS Y HONOR

Probablemente, Salomón puede ser catalogado como la persona más rica que alguna vez haya vivido y esto es debido a que él fue prosperado por Dios. En 1 Reyes 3:10-14 Salomón pide sabiduría, pero a como más tarde él mismo nos lo revela en Proverbios 3:16 (¡recuerde que él escribió esta escritura!) quienquiera que desea sabiduría también obtendrá riquezas y honor; sólo vea los resultados usted mismo en 1 Reyes 10:14-29.

 

Cuarta semana

ACTIVANDO LAS BENDICIONES

El Señor levanta una vez más al Profeta aún en el cautiverio de Babilonia, para establecer ante su pueblo los buenos planes y buenos deseos que tiene para ellos. La gente a menudo cita a Jeremías 29:11 para mostrar la bondad de Dios, lo que es absolutamente verdadero, pero es aún más verdadero y relevante que esto se haya dicho al pueblo cautivo y rebelde: “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros”, declara el Señor, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis”.